Sentencias y Artículos
 
 

ADMINISTRADORES, UNA PROFESIÓN DE ALTO RIESGO. LAS NUEVAS REGLAS EN LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS EMPRESAS Y DE SUS ADMINISTRADORES. (I).Ultima reforma del Código Penal. Compliance penal.

 
 
 
 
 
 
 

 

ADMINISTRADORES, UNA PROFESIÓN DE ALTO RIESGO. LAS NUEVAS REGLAS EN LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS EMPRESAS Y DE SUS  ADMINISTRADORES. (I)

Ultima reforma del Código Penal. Compliance penal.

La reforma del Código Penal aprobada mediante la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo, con entrada en vigor el próximo 1 de julio,  ha venido a remover  hasta los cimientos de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. El “debido control” de las empresas, no fijado en cuanto a su alcance por la anterior regulación (LO 5/2010), se determina en esta reforma, con la modificación de los artículos 31 bis y la inclusión de los artículos 31.ter, 31 quater y 31 quinquies.

La reforma, en la modificación que realiza al artículo 31.bis, punto 1, establece los supuestos en los que  la empresa resulta penalmente responsable, y en su punto 2, así como en el nuevo artículo 31 quater, -( y esta es la novedad y la fijación de la regla del “debido control”)-, introduce las condiciones, para que la empresa pueda quedar exonerada o atenuada en su responsabilidad penal, en caso de actuaciones llevadas a cabo por su cuenta y en su beneficio, por aquellas personas con facultades de organización y control o administradores (o por sus dependientes), que constituyan un delito.

¿Cuáles son esas medidas o condiciones? La implantación obligatoria de la llamada compliance penal, o sistema tendente a que no se cometan delitos en la empresa con anterioridad a que estos se produzcan.

¿Qué debe incluir la compliance penal?

1.- Análisis de riesgos, especialmente, de identificación de las actividades en cuyo ámbito puedan ser cometidos los delitos que deben ser prevenidos, teniendo siempre en cuenta el  volumen,  la actividad  y la organización interna de la empresa.

2.-Selección del controller jurídico  y establecimientos de protocolos que concreten el proceso de formación de la persona jurídica, de adopción de decisiones, y ejecución de las mismas, imponiendo la obligación de informar de posibles riesgos e incumplimientos del controller, u organismo, encargado de vigilar el funcionamiento del sistema de prevención.

3.-Modelos de gestión de los recursos financieros tendentes a evitar la comisión de delitos.

4.-Establecimiento de sistema disciplinario que sancione el incumplimiento de los protocolos establecidos.

5.- Seguimiento y verificación periódica del modelo establecido.

Antes del próximo 1 de julio, y en evitación de posibles responsabilidades penales, las empresas, deben implantar programas internos  de compliance penal, dirigidos a probar la existencia del “debido control” en relación a una posible exoneración a atenuación de responsabilidad penal. Esta implantación, dada la complejidad y dispersión del derecho a aplicar, y de la especial casuística de cada empresa, debe ser orientada y realizada por profesionales expertos.

 

Para cualquier duda o aclaración puede dirigirse a este despacho: www.arlandisabogados.com

 

María Dolores Arlandis Almenar                            3 de junio de 2015.

              Abogado.